Funciones de los almacenes
Nos asombra la velocidad con que avanzan hoy en día los negocios,
en sus técnicas de ventas, producción y administración. Esta aceleración ha
sido un paso obligado por la creciente demanda masiva de artículos para un
consumidor cada vez más exigente en la calidad y en el precio de lo que compra.
Esta tecnología va a la par de la investigación científica de las necesidades y
hábitos del consumidor; va al mismo paso del descubrimiento de nuevos
materiales para hacer más funcional y bella la mercancía, y da a conocer la
invención de nuevos artículos para usos antes desconocidos y de procedimientos
más científicos para producirlos y distribuirlos en los mercados.
En la misma carrera y con el mismo paso acelerado está el
desarrollo intelectual y cultural del hombre, está su capacitación como
dirigente profesional y está su propio bienestar económico para integrarse al
ritmo que sigue la prosperidad de la comunidad de la cual es miembro. El papel
de los almacenes en la organización
En el estudio y la aplicación de la administración moderna, el
almacén es un medio para lograr economías potenciales y para aumentar las
utilidades de la empresa. Este concepto ahuyenta la idea de que un almacén es
un mal necesario cuya función principal es la de agregar gastos y disminuir
utilidades. Ahora se piensa de una manera científica al integrar sus funciones
a las de ventas, compras, control de inventarios, producción y distribución.
También se le da al almacén la altura que debe de tener dentro de
la organización en la selección de su personal: desde el puesto ejecutivo de
jefe del almacén o de control de inventarios, hasta el último puesto de mozo o
cargador. Se estudia científicamente su localización, las medidas adecuadas de
su área y la división de sus espacios, los medios de almacenamiento y manejo de
productos y materiales, los diseños más indicados de estantería y, muy
especialmente, los procedimientos y prácticas administrativas que han de normar
su funcionamiento económico y eficiente. Todo esto debe partir de la definición
y establecimiento de objetivos y políticas.
La función del almacén se integra en el concepto de gestión
general de la empresa.
La gestión se define como la administración y dirección de una
empresa atendiendo a una serie de procedimientos y reglas que, mediante la
coordinación y organización de los recursos disponibles, persigue cumplir los
objetivos prefijados de la manera más eficaz posible. En el caso de la gestión
de almacén su objetivo no es solamente el citado de salvaguardia de los
materiales allí guardados sino, y muy especialmente, la de actuar como
regulador entre los ritmos de salida de unas fases (ejemplo: compras o salidas
de líneas de producción) y los de entrada de las siguientes (ejemplo: entradas
en líneas de producción o ventas). Es, en segundo lugar, el agente del sistema
que garantiza que la cobertura de los procesos productivos o comerciales no se
detenga ni sufran trastornos indeseables, denominándose entonces gestión de
existencias.
Hay que indicar que el proceso productivo puede ser de cualquier
índole. Desde lo más intuitivo de comprender, como es la actividad de una
fábrica, hasta cualquier servicio prestado, como puede ser un parque temático
de atracciones. El almacén debe garantizar el funcionamiento constante y
preciso de todas las atracciones del parque, tanto desde la venta del servicio
o productos (juegos, comidas, regalos, productos de las tiendas) hasta el
mantenimiento de las propias atracciones.
Los inventarios o stocks, definidos como una provisión de
materiales con el objeto de facilitar la continuidad del proceso productivo y
la satisfacción de los pedidos de consumidores y clientes, se presentan
prácticamente en cualquier organización, y en particular, en las empresas
industriales, sean éstas pequeñas, medianas o grandes.
En el caso de una empresa comercial, el aprovisionamiento consiste
en la compra a los proveedores de los productos terminados que la empresa va a
vender a sus clientes sin mayor transformación. En empresas con líneas de producción,
los inventarios se amplían y adquieren naturalezas diversas (materias primas,
productos en proceso de elaboración, productos terminados, piezas y repuestos,
etc.).
DEFINICIÓN DE ALMACÉN: el almacén es una unidad de servicio en la
estructura orgánica y funcional de una empresa comercial o industrial, con
objetivos bien definidos de resguardo, custodia, control y abastecimiento de
materiales y productos.
EL ALMACÉN EN LOS OBJETIVOS DE LA ADMINISTRACIÓN.
Una de las habilidades más importantes del administrador moderno
es la de mantener una inquietud constante, entre los miembros de su empresa,
para mejorar las operaciones administrativas y productivas, buscando siempre la
manera de obtener mayores utilidades con menos inversión y esfuerzo. A su vez,
la administración de los almacenes es una de las operaciones de mayor
importancia para una compañía, ya que su resultado se refleja directamente en
los estados financieros, además es una función primordial en el plan general de
la operación de la empresa, donde cada actividad embona en un patrón calculado
para producir una acción conjunta y dirigida a una meta. Una administración así
integrada tiene como fin la unificación y coordinación de todos los esfuerzos
humanos para conseguir los objetivos con una mayor efectividad y un menor
costo. Es imperioso conocer los objetivos de la empresa para planear los
almacenes y dirigir sus actividades. El responsable de los almacenes debe
recibir de la alta gerencia la información precisa y comprensible de tales
objetivos para que él y su personal orienten sus esfuerzos hacia ellos, y para
que puedan delinear las funciones del almacén.
Ejemplos de funciones del almacén:
1. recibir para su cuidado y protección todos los materiales y
suministros: materias primas, materiales parcialmente trabajados, productos
terminados, y piezas y suministros para la fabricación, para mantenimiento y
para la oficina.
2. proporcionar materiales y suministros, mediante solicitudes
autorizadas, a los departamentos que los requieran.
3. controlar los productos terminados para su posterior destino.
4. hacerse cargo de los materiales en curso de fabricación o de
las materias primas que se almacenen con el fin que maduren o se curen para
poderlas utilizar (madera verde, cerveza, etc.)
5. mantener el almacén limpio y en orden, teniendo un lugar para
cada cosa y manteniendo cada cosa en su lugar, es decir, en los lugares
destinados según los sistemas aprobados para clasificación y localización.
6. mantener las líneas de producción ampliamente abastecidos de
materias primas, materiales indirectos y de todos los elementos necesarios para
y un flujo continuo de trabajo.
7. custodiar fielmente todo lo que se le ha dado a guardar, tanto
su cantidad como su buen estado.
8. realizar los movimientos de recibo, almacenamiento y despacho
con el mínimo de tiempo y costo posible.
9. llevar registros al día de sus existencias.
5.1 FUNCIONES DEL ALMACÉN
Como ya se dijo anteriormente, la manera de organizar y
administrar el departamento de almacenes depende de varios factores, tales como
el tamaño y plan de organización de la compañía, el grado de centralización
deseado, la variedad de productos fabricados, la flexibilidad relativa de los
equipos y facilidades de manufactura y de la programación de la producción. Sin
embargo, para proporcionar un servicio eficiente, las siguientes funciones son
comunes a todo tipo de almacenes:
1. recepción de materiales en el almacén
2. registro de entradas y salidas del almacén
3. almacenamiento de materiales
4. mantenimiento de materiales y del almacén
5. despacho de materiales
6. coordinación del almacén con los departamentos de control de
inventarios y de contabilidad
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